2007-09-10

La hormiga y la cigarra Socialista Siglo XXI

Agradezco a Luis Ortega por pasarme este cuento:


Claro que también había hormigas “bien relacionadas”…… y cigarras “saladas”……


VERSIÓN CLÁSICA


La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera. La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío. VERSIÓN SOCIALISTA DEL SIGLO XXI


La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante. Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno. La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo, bailando y jugando. Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.


La cigarra tiritando organiza una rueda de prensa en la que se pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando quiere, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y hambre. La televisión organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale pasando frío y calamidades y a la vez muestran extractos del video de la hormiga bien calentita en su casa y con la mesa llena de comida.


Los socialistas se sorprenden de que en un país tan prospero como el suyo dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia. Las asociaciones contra la pobreza se manifiestan delante de la casa de la hormiga. Los periodistas organizan una serie de artículos en los que cuestionan como la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra e instan al gobierno a que aumente los impuestos de la hormiga de forma que estas puedan vivir mejor.


Respondiendo a las encuestas de opinión, el gobierno elabora una ley sobre la igualdad económica y una ley con carácter retroactivo, anti-discriminación. Los impuestos de la hormiga han aumentado y además le llega una multa porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano. Las autoridades embargan la casa de la hormiga, ya que esta no tiene suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos. La hormiga se va de su país y se instala con éxito en España.


La televisión hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso, a que se ha comido casi todo lo que había mucho antes de que llegue la primavera. La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras y se deteriora al no hacer su inquilino nada para mantenerla en buen estado. Al gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios. Una comisión de investigación que costará 100 millones de Dólares se pone en marcha. Entretanto la cigarra muere de una sobredosis.


Los medios de comunicación comentan el fracaso del gobierno para intentar corregir el problema de las desigualdades sociales. La casa es ocupada por una banda de arañas inmigrantes. El gobierno se felicita por la diversidad cultural de la Patria que ya es de todos, los socio listos.

2007-09-06

Pavarotti, Britain's got talent and fat is beautiful

Como primera cosa, vean la intervención de este humilde vendedor de
celulares en un show Británico como operación triunfo o America's got
talent.  Una prueba más de que todos tenemos un talento y que hay que
promocionarlo.


http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=416822&idseccio_PK=1028


Miren primero el video y sigan leyendo, yo en lo personal he visto el
video como 10 veces y no termino de creer lo que oigo.  Pavarotti
falleció ayer y aunque ignorante como soy para las artes musicales
clásicas (mis talentos no pasan de saber tocar el timbre en ese
campo), al ver este tipo no podía dejar de pensar que su voz es tan
buena como la del maestro, que lo he escuchado todo el día con cada
especial que han pasado sobre la vida de Pavarotti.


Por cierto oigan esta entrevista y escuchen los pequeños shorts de
canciones que interpreta al final y en el background:


http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=12884258


Finalmente este link a continuación es uno que encontré mirando el
enlace anterior, la belleza está en los ojos de quien lo mira y el
arte está en transmitir a otros lo que uno (o el artista en este caso)
ve.


http://www.elperiodico.com/info/galeriasv2/galeria.asp?idioma=CAS&idgaleria=909


Estas fotos fueron tomadas por el Sr. Spock, el personaje con orejas
de murciélago en la serie Star Trek que parecería que se ha dedicado a
la fotografía en su vejentud, con resultados interesantes.  La próxima
vez que digan que gordo o gorda fea (o gordo pedorro como dirían los
argentinos) acuerdense de las fotos.


2007-09-04

Razones de Estado


Por Rómulo López Sabando


Publicado originalmente en Diario Expreso


El gran dilema en la vida política, como en el mundo intelectual, es entender y definir los conceptos y las realidades resultantes de los “intereses” versus los “derechos”. Cuando en las ciencias sociales y en las estructuras jurídicas de la nación se pretende realizar cambios de políticas públicas, las reacciones por defender los “intereses” pugnan y se confunden con los “derechos”. En Grecia igual que en Roma, la Edad Media y en el siglo XX se vivieron experiencias traumáticas. Cientos de millones de muertos y luchas sin fin. Es natural defender “sus intereses” y confundirlos con “sus derechos”.


Cuando advino la “revolución industrial” los Luditas (1811-1820), obreros que destruían las máquinas argumentando que perdían sus trabajos, se oponían a la tecnología y el maquinismo El Estado de derecho, según Locke (1632-1704) significa vivir en una sociedad libre, convivir en la discrepancia de ideas, creencias, opiniones, gustos y diferencias. Imponer las ideas del gobernante o del legislador a los demás y a su arbitrio, donde los más fuertes imponen sus ideas a los débiles; o, las mayorías imponen sus creencias (¿intereses o derechos?) a las minorías y utilizan al Estado para obligar a la gente a realizar cosas que no harían voluntariamente, es una sociedad compulsiva.


El “derecho común” (common law) refiere que vivir en una sociedad libre implica comprender que “nadie” puede hacer a través del Estado lo que no puede hacer en forma personal. Juan Carlos Cachanosky (Phd en economía) decía hace siete años que si un grupo de empresarios locales contrata a gente armada para que les quite lo que han comprado a las personas que vienen del exterior, es agresión y robo. Sin embargo si el mismo grupo de empresarios convence al Gobierno para que ponga aduanas y haga lo mismo que el grupo armado, entonces, como diría Federico Bastiat, (1801-1850) el “robo” se legaliza.


Si un grupo de trabajadores contrata a gente armada para que les quite por la fuerza a otros trabajadores parte de su salario el día de la paga, esto se vería como un robo. Sin embargo si los sindicatos (o sea un grupo de trabajadores) convencen al Gobierno para que mediante ley se les retenga parte del sueldo a los trabajadores y se destinen a los sindicatos entonces ese “robo” se transforma en “bienestar social”. Respetar la libertad de elegir es la opción para evitar una sociedad donde las agresiones a través del Estado se institucionalizan. Si el Estado en vez de usar fuerza “defensiva”, es decir impedir que alguien imponga por la fuerza su voluntad a otros, y comienza él mismo a usar fuerza “ofensiva” contra sus oponentes se revierte el motivo para el cual el Estado existe: en vez de impedir la violencia entre grupos se transforma en un “medio” para ejercer la violencia a favor de un grupo. Siempre los gobiernos gastan más de lo que recaudan (esto no fue un invento de Keynes) y financian su déficit emitiendo dinero.


Los romanos cambiaron ocho veces de moneda por la falsificación sistemática del contenido de oro de cada moneda. La inflación hizo que el emperador Dioclesiano (año 301) emita una ley de precios máximos con pena de muerte para el que los violara. La inflación es un “impuesto” a tener dinero líquido en la mano, los salarios pierden poder de compra rápidamente. Una moneda dura defiende el salario real de los trabajadores, permite créditos a largo plazo a bajas tasas de interés y hace que el mercado de capitales desarrolle buenas inversiones. Aunque Stalin y Mao quienes manejaban los precios a su antojo, afirmaban que en el comunismo no existía la inflación.

Canada's Shooting Gallery


Mary Anastasia O'grady discusses her latest column 8-27-07 on Canada's government provided drugs.

2007-09-03

La trampa de las malas ideas

Bryan Caplan acaba de publicar este libro The Myth of the Rational Voter: Why Democracies Choose Bad Policies (Hardcover) y el Profesor Franklin López nos hace una explicación de cual es la lógica de la tesis central del libro de Caplan aplicado a nuestra realidad Ecuatoriana en este artículo distribuido por Aipe.


La trampa de las malas ideas


Por Franklin López Buenaño
Quito (AIPE)- Bryan Caplan, joven economista y profesor de la Universidad George Mason, sostiene que hay países que caen en la trampa de malas ideas. Caplan describe así la trampa: malas ideas engendran malas medidas y las malas políticas resultan en pobres desempeños económicos. Lamentablemente, los pobres resultados económicos, en lugar de dar paso a buenas ideas, llevan a los pueblos a refugiarse en ideas cada vez peores, con resultados cada vez más nocivos. Este proceso conduce, tarde o temprano, a regímenes extremistas y a crisis económicas profundas. A esto hay que añadir que las malas ideas también desembocan en gobiernos despóticos y gobernantes megalómanos. Esto es precisamente lo que ha ocurrido en el Ecuador. Las malas ideas que se iniciaron con el cepalismo en la década de los años 60 han culminado en un régimen que propone un proyecto político destinado a lanzar a la economía por un despeñadero.


El proceso por el cual un país cae en la trampa de las malas ideas es extremadamente complejo. Veamos un caso hipotético, aunque no alejado de la realidad. Una mala idea es aquella que sostiene que los empresarios explotan a los obreros pagando sueldos de miseria. Para corregir el problema, se impone un salario mínimo (una mala medida). Si el empresario puede transferir el aumento de este costo a los consumidores lo hace (mala consecuencia económica). El aumento de precios se atribuye a los especuladores que supuestamente acaparan el producto (mala idea). Se recurre entonces al control de precios (mala medida). El control de precios propicia mala calidad de productos, contrabando y mercados negros (malas consecuencias económicas). Estos males se imputan a la falta de moralidad de los ciudadanos o a la falta de conciencia social de los empresarios (mala idea). Para remediar la mala calidad, se establecen regulaciones, normas, superintendencias (malas políticas). Estas medidas aumentan aún más los costos de producción (mala consecuencia económica).


El proceso es complejo porque una misma causa tiene varios efectos. Por ejemplo, si los empresarios no pueden transferir a los clientes el costo del salario mínimo, reducen el empleo (mal resultado económico). La reducción del empleo se atribuye al afán de lucro de los empresarios (mala idea). Para evitar el despido de trabajadores se imponen leyes laborales que lo hacen prohibitivo o demasiado costoso (mala política). Los empresarios reducen sus planes de inversión o expatrian capitales (mal resultado económico). La fuga de capitales se atribuye al poder económico del sistema financiero internacional (mala idea). Entonces se imponen controles a la salida de divisas (mala política). El resultado es menor inversión nacional y extranjera. En cada uno de estos eslabones hay ramificaciones y en esta complejidad se pierden las conexiones entre causas y efectos.


Los socialistas pretenden ser dueños de “la preocupación por los pobres”, lo cual no es verdad. No existe ser humano –en sano juicio– que no sienta esa preocupación. Pero han logrado convencer que los de la “derecha” están más preocupados por sus intereses propios que por “el de los demás”. Y que ser de derecha es ser “egoísta”, mientras que ser socialista es ser “altruista”. Nada más lejos de la realidad, pero una mentira repetida cientos de miles de veces suena a verdad.


La gran diferencia no está entre el egoísmo y el altruismo; la gran diferencia radica en el “cómo”. Y es en el cómo donde el socialismo se ha equivocado de principio a fin. Mientras la izquierda pretende derrotar a la pobreza redistribuyendo riqueza o ingresos, sostenemos que la pobreza se reduce generando más riqueza y esto se logra permitiendo que cada uno, dentro del derecho y la igualdad ante la ley, busque y se afane en lograrlo como más crea conveniente. Esta gran diferencia hace que el socialismo sea inviable e ineficaz para lograr precisamente lo que usa como bandera de lucha: erradicar la pobreza.


La premisa que caracteriza a la izquierda es la redistribución de la riqueza o del ingreso. Esa propuesta implica que hay que “quitar a unos para dar a otros”, pero –por muy buenas las intenciones que estén detrás– es allí dónde se origina la trampa en la que cae el socialismo. La trampa se origina en la mala idea de que la riqueza es un fenómeno de suma cero y la redistribución del ingreso es la mala práctica que predomina y que ha llevado al pueblo a malos gobernantes como Correa y Chávez.


___* Profesor de economía de la Universidad San Francisco de Quito y Tulane University, Nueva Orleáns.