2007-06-10

Gringa Loca

The best, music from my hometown.

2007-06-06

2007-06-05

La deuda en la Constitución

Por Rómulo López Sabando


Publicado originalmente en el diario Expreso


Inmerso en escándalos financieros y políticos, en el país se repite un error conceptual que amerita rectificar. La "tasa de interés" no es el "precio" del dinero. Es el precio del crédito. El precio del dinero es el inverso de su poder adquisitivo. Es decir, su poder de compra. Y este está determinado por el "costo" del dinero que depende de su volumen o "masa monetaria" la que, por el creciente e improductivo gasto público, aumenta (se infla). Es decir, el dinero compra menos (inflación). Suben los precios de todo.


Con mayor gasto público, generalmente dadivoso y antieconómico, se bloquean las ofertas de bienes y servicios que no satisfacen la demanda (escasez). El precio del dinero se deteriora. Hay carestía. Advienen la especulación y el mercado negro.


Para mejorar el poder de compra (o "precio") del dinero, sueldos, ahorros, etc. de los más pobres, hay que aumentar la oferta de bienes y servicios. Esto es posible mediante la producción industrial, comercios y trabajos que mejoren los servicios en calidad y variedad, lo que, de suyo, impulsa la oferta y variedad de fuentes de trabajo. Entonces el "precio" del dinero tendrá mayor valor adquisitivo. Los precios de las cosas bajarán. La producción aumenta con inversión que compita, sin monopolios ni privilegios privados ni públicos.


Las tasas de interés no se pueden bajar por decreto ni por manipulación, acuerdos o imposiciones. La mejor forma de bajarlas es aumentando los ofertantes del crédito, lo que, además, estimula su variedad y eficiencia.


Para pagar sus deudas, el Estado aumenta los impuestos y adquiere nuevas deudas que, generalmente, derivan en corrupción. En 36 años el Gobierno, aparte de sus enormes ingresos petroleros, nos endeudó en USD 81.591 millones y pagó USD 127.308,6 millones. De 1970 a 2006 la principal política pública ha sido el "endeudamiento agresivo". Tecnócratas vinculados a prestamistas internacionales se han enriquecido, destruyendo la producción y convertido la democracia en picardías financieras.


¿Dónde está el dinero de la deuda externa? En qué se invirtió, si no hay empleo, producción ni recursos para pagar a maestros, médicos y empleados aunque sí para pagar a la tecnocracia dorada y a los acreedores. La deuda externa ha sido onerosa, ineficiente, improductiva y sin contenido social. Genera desempleo, miseria y corrupción. El dinero de la deuda es inflacionario y su pago (el "servicio") disminuye al gasto social.


Endeudar al Estado es pésimo negocio para el pueblo que sufre insatisfacción, pobreza y coraje. Lucrativo para los endeudadores. Las deudas del Estado deberían pagarla sus gestores (Ministros, subsecretarios, presidentes) y no el pueblo. Sus fines, parecen sociales. Grandes obras de infraestructura (Elefantes blancos), minimizan la educación, la salud y la generación de empleo. Por esto, lo obvio, necesario y económico es aplicar políticas públicas que impulsen la producción masiva interna, mediante inversión cuyo riesgo no lo pague el pueblo sino los inversores quienes asumen la contingencia incierta de ganancia o pérdida.


El dilema, entonces, es entre "inversión de riesgo" o "deuda pública". Es el mismo dinero e igual proveedor.


Como "inversión de riesgo", si es mal manejada, pierde el inversor. Y, si es bien administrada, gana el Gobierno, se reduce la emigración y los pobres dejan de serlo. El dinero que entra como préstamo tiene el efecto de un alucinógeno y se debe pagar con intereses (servicio de la deuda). El dueño no pierde. El dinero que entra como inversión de riesgo, auditado por el Estado, reduce la inflación. Ergo: en la nueva Constitución se debe priorizar la inversión de riesgo y evitar la deuda pública que causa pobreza y corrupción.

2007-06-01

El día sin ruido

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil y El Independant

Ignacio Carvallo, el 24 de mayo, en El Universo, trajo a mi memoria gratos recuerdos. Dijo que "A Guayaquil llegan supuestas iniciativas que por acá, desde hace 42 años, son realidad. Y lucen hechos irrefutables. Buen humor causa la noticia quiteña referente a colegiales que piden al Gobierno establezca una fecha para el Día sin Ruido. ¡Si en Guayaquil, la "Fundación contra el Ruido y el mensaje inmortal del maestro doctor Fernando López Lara determinan que cada 6 de agosto sea el Día contra el Ruido!

Es fecha histórica. "Desfiles de colegiales, universitarios, clubes de la Unesco y líderes sindicales, médicos, que desde Guayaquil han tocado la conciencia nacional cada 6 de agosto. Testigos, los locales estudiantiles, el Colegio y la Federación de Médicos, hasta con certámenes de ilustraciones. Conseguimos se entienda el daño de la contaminación auditiva (sordera) que padecemos", afirma Carvallo.

Fernando López Lara, mi tío querido, (1904-1999), hermano de mi amado padre Pío, fue un médico eminente. Científico mundial. Pionero en el hallazgo, en el Ecuador, del Ácaro Asmógen Dematohagoides teronnyssinus, inmerso en el polvo doméstico de las habitaciones, causante de alergias rinofaringeas, asmas, gripes y afecciones del tracto respiratorio.

Aprendí mucho de él. Tanto que hace 20 años, cuando yo vivía con mi familia en Hong Kong recordé los sabios consejos del tío Fernando y releí su trabajo científico sobre los ácaros, que se impregnan en las vías respiratorias causando ahogos y asma.

Nicolás, el quinto de mis hijos, quien desde muy pequeño padecía asma, tomaba 17 remedios orales y tenía al pie un tanque de oxígeno. Con simple lógica.

Si el ácaro va en el polvo doméstico, me dije, hay que evitar respirar aire contaminado con polvo. Como los remedios orales agotan su eficacia y se vuelven inocuos a la afección y perjudiciales a la salud, aunque mi decisión causó alarma familiar, los boté por el inodoro, suspendí el tanque de oxígeno y le enseñé a mi hijo (de 7 años) que se ponga en las fosas nasales vaselina simple, 5 veces al día.

Milagro. Respiró mejor. Nunca más ha usado tanque de oxígeno ni toma remedios para el asma. Cuando le conté al doctor López Lara mi "travesura científica", se soltó una carcajada y me felicitó. Por supuesto que él siguió monitoreando al niño en su alimentación causante de las reacciones alérgicas. Mi hijo es, ahora, todo un señor, con excelente salud.

Fui "su abogado", (a los 18 años) desde que inicié estudios de Derecho. Confió siempre en mi criterio. En su casa de Chile y Manabí yo le hice los Estatutos de lo que él fundó y bautizó como Impal (Instituto Médico Pedagógico para la Audición y Lenguaje), que después se trasladó a Durán. En Ecuador no existían "terapistas del lenguaje". Envió a estudiar a México a Aura Celeste Cornejo Cousin, hija de su amigo Justino Cornejo. Fue la primera en Ecuador.

Y cuando ejercí la presidencia de la Cámara de Industrias de Guayaquil, (1978/85) los sábados y domingos yo abría los salones institucionales para, discretamente, acoger a niños y adultos sordos, mudos y sordomudos quienes recibían, gratuitamente, clases del doctor López Lara y de expertos internacionales que él traía. Aprendieron a hablar y a comunicarse. Fui padrino de algunas bodas, entre sordomudos, celebradas en la Cámara.

Por su bondad, dejaron de ser mal vistos. Fue presidente fundador de la Asociación Ecuatoriana de Alergología y Ciencias Afines y de la Sociedad Ecuatoriana de Otorrinolaringología y Broncoesofagología, (Guayas). Pionero de la Otorrinolaringología y de la Lucha contra el Ruido en el Ecuador. Vale reeditar su libro (1996) "El Ruido y la Salud".

Ron Paul : Stop Dreaming

Start Acting, Who is Ron Paul